Tiempos Modernos

actimelMientras abro mi bebida con “elecaseidefensis” intento entender lo que habrán padecido las generaciones anteriores con la falta de tan vital elemento. Porque… ¿vieron cómo es la cosa, no? Si no salís a la calle con la aureola blanca ésa, fuiste. Te quedas parado como un perejil en la puerta del subte, te comen los bichos… Seguramente antes vivían en cama. No iban al colegio, no trabajaban, no hacían un joraca… en fin, una vida postrados… qué bárbaro.

Si hasta a veces yo mismo me siento débil porque cuando era bebé no me dieron leche con “immunofortis”… una total irresponsabilidad, dejar a una criatura desprovista de semejante armadura. Tampoco pude gozar del beneficio de las galletitas con “nutrileche”… será por eso que una vez me fracturé un tobillo… claro… huesos débiles, seguramente.

Pero lo que más me rebela, me despojaron de algo que sólo de adulto pude comprender y que nos brinda el beneficio de la vida en colores, o mejor dicho en un color, violeta. Si, exactamente, ¡¡¡ nunca fueron capaces de darme yogur con “actis regularis” !!!gato con transito lento

¿¿¿ Se imaginan hacer popó a cualquier hora, todo de gris, con cara de nabo ??? (comentarios, abstenerse)

No, querido… es demasiado… de pedo no terminé siendo un psicópata de esos que salen en las películas con una ametralladora provocando tragedias.

Menos mal que hace tiempo que me lavo el cabello con “pro-V” y eso ayuda a que mis ideas sean suaves, tengan brillo y huelan rico… por otro lado, cuando me afeito lo complemento con “active defense system” que me protege contra las malas influencias. Y hablando de malas influencias, si no combatiera el chivo con un desodorante que sea “skin friendly” andaría rascándome como un mono por la vida… y eso sin tener en cuenta que luego de cada afeitada, dispongo de mi crema “hydra energetic” que viene a ser como la sensación de recibir un baldazo de agua en la jeta cada 15 minutos… sin eso sería el infierno, no quedan dudas…fargo

Pensarán que todo esto es un exabrupto, producto de algún suceso fortuito que me haya ocurrido; pero no es así, todo fue quedando claro frente a mí en numerosos desayunos con leche “fortificada con vitaminas A y D” (qué salvajes, de chico me daban leche, a secas…), obviamente endulzada con “nutrasweet” (qué sería de nuestras amargas vidas sin él) y acompañada con unas tostadas de pan “doble integral con omega 9 y sin grasas trans” que naturalmente es mucho mejor que el pan negro (obvio). drifit

Mientras hago ejercicio con mi ropa “drifit” (qué tontos nuestros padres, al llamarle “sintético”) para obtener un mejor rendimiento deportivo (así me puedo parecer a Messi o a Cristiano Ronaldo), concluyo que nuestras anteriores generaciones fueron seres increíblemente desdichados… ¿ imaginan tener que soplarse la nariz con cualquier cosa distinta a un pañuelito “aromaterapia con aroma a manzanilla” ? Pobre gente, toda contaminada… ahora entiendo por qué no se relajaban…

caras con cremaY las mujeres… ay, por favor, las mujeres… capítulo aparte, sí señor. Sin las cremas “age miracle”, los desodorantes “active emotion”, los jabones “beauty care” y sin poder sacarse el maquillaje con las toallitas “con microesponjas” estarían casi condenadas al ostracismo. Y si de toallitas hablamos, las íntimas con “cápsulas con micro gel”, que absorben todo, inclusive los pesos del bolsillo…lysoform

Al escribir estas líneas, siento la tranquilidad y la seguridad de que el 99,99% de los gérmenes que pululaban por el escritorio fueron aniquilados por el tubito blanco de la publicidad, aunque siendo honesto… aún me queda el temor por el 0,01% restante que anda dando vueltas, medio turulato, por casa… por las dudas me lavo las manos con jabón de “perfección cremosa”, que tiene “extracto de orquídeas blancas”… pero…¿ y si me agarra ???

cuento chinoIntento tranquilizarme pensando que si de todos modos me viese afectado por el demoníaco germen, podré combatirlo con algún té milenario traído especialmente de China hacia mi alacena, que contiene los milagros de la eterna felicidad encerrados en una raíz… y de yapa tendré vitalidad plena, así puedo hacer las cuarenta cosas que tengo que hacer y que siempre me olvido…


clone-armySeguramente Ustedes también disfrutarán de las bondades que les he descripto, después de todo es la única forma de tener una vida civilizada y tranquila, ¿no…???


La Criatura y el Hechizo de la Mirada de Plástico

C gotica

uenta la leyenda que así comenzó la era de La Bestia.

Más adelante sería conocida como La Criatura, símbolo de odio y rencores. De traición y maldad pura. Dicen los memoriosos -afortunados ellos por haber vivido para contarlo- que al entrar al condado, el hechizo se hizo realidad.

“Tomá, este es el examen de ingreso, tenés una hora para completarlo, así que hacelo tranquilo que nadie te corre; son algunas preguntas teóricas y unos pocos ejercicios prácticos. Luego hacemos el test de mecanografía, sabés?”

El Edecán había cumplido su misión. Había desafiado a La Criatura a cumplir con las condiciones que el Condado establecía para dejarlo morar en sus parajes. La Criatura alzó su garra, recibió la blanca celulosa y despidió al Edecán mirándolo con los últimos vestigios de su ya condenada -y dudosa- lucidez. El hechizo comenzaba a apoderarse de sus movimientos. Sus ojos ya no le pertenecían; ahora obedecían al conjuro.

el chanchoLa opacidad del plástico que sus ojos empezaban a mostrar, hizo al Edecán dudar de su retiro y le profirió: “Hay algún problema, tenés alguna duda…?” La Criatura masculló: “No, no… todo bien está…” El temblor de su voz y el desorden en sus palabras eran producto del terror de la víctima que sabe que está condenada a la hoguera, y entonces propagóse el olor a miedo por todo el recinto. El Edecán notó el conflicto en La Criatura y le dijo, sin saber acerca del Hechizo: “De todos modos, quedate tranquilo, que cualquier duda que tengas, lo vemos.”

La Criatura era ya prisionera del Hechizo de La Mirada de Plástico. Nunca más habría de liberarse de él, inclusive hasta nuestros días. La pluma por su garra sostenida, avanzaba temerosa sobre el blanquesino camino que le signaban los renglones. En su batalla contra el vacío, marcó cruces, signó números, incluso grabó palabras en grafito. Tachó, subrayó, hizo todo lo que estuvo a su alcance, que por cierto era limitado. Diría un desprevenido espectador que valor no le faltaba; en realidad valor jamás tendría, el coraje siempre sería algo esquivo para La Criatura. Era en realidad una inconciencia insolente lo que le llevaba a avanzar en sus garabatos. La Mirada de Plástico había hecho su trabajo.

Mirar sin mirar, desde ese momento, fue su condena. Oír sin oír, fue su designio. La Mirada de Plástico resultó ser demasiado para La Criatura, que presa del pánico, terminó como pudo el desafío y entregó los pliegos al Edecán, mientras sacaba el pestilente sudor de su sien.

El Edecán, conciente de ello, retrocedió unos centímetros con la sutileza de sus hábitos. Ya a muchos otros había tolerado y aquel jabalí antropomorfo no iba a engrosar la lista. “Bueeeno… esteee… ahora sentate acá un minutito, mientras busco el test de mecanografía y ya con esto terminaríamos…”

jabaliEl hedor de La Criatura era inocultable. El Hechizo de La Mirada de Plástico le impedía visualizar claramente las teclas, que producto del terror que corría por sus venas, parecían inmersas en una danza frenética y sin sentido sobre el frente de la maquinaria que le habían presentado a su disposición.

La Criatura imploraba por algún evento fortuito que interrumpiera aquel martirio, pero el único suceso que ocurría era el movimiento de la aguja del reloj allí presente. Mezclado con el ruido que el Edecán hacía al buscar el más sencillo test, el cóctel sólo lograba que La Criatura empezara a pensar (sí, a pensar!) una vía de escape, una forma de salvar su grueso y grasoso pellejo.

“Acá lo tengo!” emitió el Edecán. La Criatura sintió que ya no tenía sentido luchar ni escapar, ya su brújula no indicaba norte alguno. Muchos dudan acerca de si alguna vez lo indicó. Comenzaron a llover las palabras, los inflados dedos se movían con la elegancia y la agilidad de un elefante en un salón de té.

Sólo los dioses podrían entender los rebuscados jeróglificos que La Criatura habría de plasmar con el manchado metal. El Edecán, sabiendo esto, propagó sus palabras con la mayor de las compasiones, repitiendo aquellas que consideraba excesivas para La Criatura, aunque ello implicara traición a La Corona. Quizás intuyó que habría algo rescatable en aquel ser despreciable, nadie lo sabrá nunca.

Al terminar, y lejos de librarse de su Hechizo, La Criatura no sabía ni qué día era. Su corazón (sí, tenía corazón!) latía enloquecido, y no por pasión precisamente. Fue despedido con voces de aliento, el puente levadizo del castillo subía tras sus pasos. La Criatura se retiraba a su guarida sin esperanza alguna de volver al Condado, y comenzaba a pergeñar alguna manera de intromisión para escabullirse sin ser detectado.

en el trono 2Al ver el lastimoso resultado, el Señor del Sillón consultó al Edecán: “Este infeliz no fue capaz de hacer bien el examen de ingreso y pretende trabajar acá??? Acaso no es el mismo inútil que trabajaba en el transporte ése.. cómo era…?” El Edecán asintió ante el requerimiento del noble y respondió: “Exacto, en Corral…”

Y el Señor del Sillón proclamó: “En fin… es un perfecto imbécil… pero para lamer mis botas, quizás sirva… necesito alguien que ponga cara de gusto con mi olor a pata, si hasta mi mujer ya anda pensando en tomarse el buque… Bueh, decile que se presente el lunes con DNI y que le hagan los papeles para tomarlo…” El Edecán, asintió -sin aprobar, claro está- y retornó a sus aposentos con la desagradable misión encomendada; sus pensamientos lo turbaban, mientras que imaginaba todas las posibles consecuencias que tal decisión traería a la vida en El Condado.

Y así fue como La Criatura, aún cayendo eternamente bajo los efectos del Hechizo de La Mirada de Plástico, comenzó su derrotero de aventuras hasta llegar a convertirse en el más despreciable de los habitantes de El Condado, teniendo que sostener ese trono ante muchos retadores, que conociendo las debilidades de La Bestia, habrían de desafiar tal reinado intentando de disímiles maneras derribar su hegemonía.


Diccionario Ilustrado de Avisos Clasificados

En casi cualquier disciplina del conocimiento o actividad humana en la que exista un cierto nivel de especialización, surgen determinados términos que podríamos denominar genéricamente “técnicos”. No porque sea necesario poseer un título o grado técnico para utilizarlos, sino porque se refieren a la técnica o método de acción de lo que se trate.

Todas esta perogrullada sirve como preámbulo para lo que quiero exponer en esta ocasión, y que siempre me ha causado una mezcla de gracia, lástima y bronca en porcentajes variables pero siempre complementarios entre sí.

Al estar desempleado, diría que cada dos o tres días leo avisos clasificados de trabajo. También en esta disciplina de los recursos humanos (o “inhumanos” como muchas veces he escuchado…) he notado que surgen estos términos o “jerga” con los que si no se está despierto, se corre el riesgo de malinterpretar al redactor del aviso en cuestión. Como si no hubiese ya demasiados problemas por confusiones innecesarias, los muchachos “codifican” lo que ponen en un aviso para describir sus crueles requerimientos.

Este es mi intento para descifrar qué quieren decir cuando aparecen estos “neo-pseudo-términos” que ya nos hemos acostumbrado a leer y que aunque se parecen a una palabra ya existente, contienen un significado bastante distinto…

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“Proactivo”  proactivo

Definición de la RAE:

La palabra proactivo no está en el Diccionario.

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona activa, despierta.
  2. Dícese de aquella persona partidaria del PRO en forma activa.
  3. Dícese de aquella persona que progresa en actividades.
  4. Dícese de aquella persona que toma activia y progresa a causa de ello.

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“Flexible”arrodillado

Definición de la RAE:

1. adj. Que tiene disposición para doblarse fácilmente. (no quiero interpretar esta opción en el contexto…)

2. adj. Que en un enfrentamiento se pliega con facilidad a la opinión, a la voluntad o a la actitud de otro o de otros. Carácter, persona flexible. (es lo más probable que deseen, léase “obsecuente”)

3. adj. Que no se sujeta a normas estrictas, a dogmas o a trabas. Ideología, legislación flexible.

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona que acepta todo lo que le dicen, sin chistar ni protestar.
  2. Dícese de aquella persona proclive a trabajar de más, en cualquier condición, ritmo, u horario indicado. (Arg: “que acepta bajarse los lompa”)

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“Dinámico”dinamico

Definición de la RAE:

1. adj. Perteneciente o relativo a la fuerza cuando produce movimiento.

2. adj. Perteneciente o relativo a la dinámica.

3. adj. coloq. Dicho de una persona: Notable por su energía y actividad. (es lo más probable que deseen, léase “que labure”)

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona que no se queda un minuto quieta, y de la que dicen que “siempre anda pelotudeando en lugar de trabajar”.
  2. Dícese de aquella persona precipitada e impetuosa a la cual siempre se la puede culpar por haberse apurado y atribuírsele cualquier error haya sido suyo o no.

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“Responsable”33BennyHill

Definición de la RAE:

1. adj. Obligado a responder de algo o por alguien. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una persona: Que pone cuidado y atención en lo que hace o decide. (es lo más probable que deseen, léase “que trabaje correctamente”)

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona que realiza su trabajo con esmero, y que cubre todos los agujeros que dejan los irresponsables de sus compañeros y todo ”por la misma moneda”.
  2. Dícese de aquella persona que se hace cargo de su trabajo y sus errores y que también puede ser pasible de castigos por errores ajenos o fallas inevitables.

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“Junior”junior

Definición de la RAE:

1. adj. Que es más joven que otra persona, generalmente su padre, y tiene el mismo nombre.

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona cuya edad oscila entre los 20 y 28 años, a la cual se le puede exigir experiencia, título universitario, que probablemente necesite el trabajo con desesperación y acepte cualquier abuso, también en este caso, todo ”por la misma moneda”.
  2. Dícese de aquella persona que coloquialmente y en su ausencia es pasible de ser calificado como “pendejodemierdaquiencarajosecreequeesestemocosodeporqueríayole-voyaenseñararespetarquésehabrácreídoesteboluditolevoyaborraresason-risitadeforroqueponecuandovieneahablarme”.

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“Cordial”PETER SELLERS

Definición de la RAE:

1. adj. Que tiene virtud para fortalecer el corazón.

2. adj. Afectuoso, de corazón.

3. m. Bebida que se da a los enfermos, compuesta de varios ingredientes propios para confortarlos.

Significados tentativos:

  1. Dícese de aquella persona que se comunica con sus pares amablemente y que ostenta la capacidad de no reaccionar nunca ante cualquier ofensa, injuria, provocación o insulto.
  2. Dícese de aquella persona que tiene a su cargo tolerar cualquier exabrupto dirigido hacia su persona, y nuevamente “por la misma moneda”.

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Espero sinceramente haber aportado mi humilde granito de arena para alejar a los fantasmas de la confusión y el malentendido, que siempre acechan nuestras vidas, y que sobre todo, atentan contra la productividad y buen desarrollo de las empresas, grandes benefactores de la humanidad, sin quienes no podríamos siquiera soñar un mundo distinto y a las que naturalmente debemos agradecer cualquier tipo de migaja que arrojen en nuestra dirección.

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09/09/09

numbersPodría hacer muchos juegos matemáticos mentales. Siempre caí en esa con los números o fechas llamativas. Siempre me gustó el número 9, puede sonar tonto pero lo veía como algo mío o que formaba parte de mi identidad; supongo que a partir de una necesidad de aferrarse a algo exacto, algo seguro, que nunca cambia. Nuestro cumpleaños nunca cambia. Nos sentimos especiales por un día, cómo si no lo fuéramos el resto del año.

En realidad, se sabe que el almanaque es una convención, un acuerdo imperfecto que todos respetamos para ordenarnos. Es decir, el 09/09/09 podría ser dentro de algunas semanas, como haber ya transcurrido hace algunos días. Sin embargo, lo que es único es que yo cumplo 37 años hoy.

Eso ya tiene otro color. Dependiendo de cómo se lo tome, será algo bueno o no. Algunos días, cuando por diferentes motivos no estoy bien de ánimo, obra como disparador para hacer un repaso improductivo de las cosas que todavía no he hecho en mi vida. No he tenido hijos, no he escrito un libro y tampoco he plantado un árbol. Ya sé que es sólo una frase que se dice y que no tiene mucha importancia, pero ¡¡ por cierto que el mandato social pesa !! En esas ocasiones en que estoy mal, o mejor dicho, no tan bien, me siento agobiado por las cosas que todavía no hice. Y puedo decir que ya estoy cansado de esa mochila.

Me abrumo pensando que todavía no logré éxito laboral, de hecho hoy por hoy no tengo trabajo y no consigo aunque continuamente envíe mis datos a muchos lugares. Siento que siempre dí lo mejor de mí en cada lugar en que me tocó estar, pero aún así, nunca me sirvió de nada. Temo que toda esa mala experiencia me haya quitado las ganas de esforzarme, de poner el hombro y todas esas cosas. Ya muchas veces me mintieron, tantas veces fui engañado por jefes y patrones, que escucho la mentira quizás sin estar ésta presente. Puede sonar a rencor, lo sé. Aunque para ser sincero, mucho no me preocupa a qué suena. La desilusión y el escepticismo casi me tienen rodeado.

Me frustro pensando que, aunque por razones válidas, Vero y yo todavía no hemos tenido hijos y sabiendo que sin tener un ingreso estable, el panorama no hace más que oscurecerse. Pienso que tanto mi vieja como mis suegros hacen respetuoso silencio pero callan sus sentimientos para no meterse en la vida de sus hijos. También me pregunto si habiendo llegado a esta edad, he aprendido algo. Entiendo que sí, aunque una y otra vez cometo errores. Supongo que la vida es en realidad caminar y tropezar.

A esta altura de mi vida, siento que estoy en la mitad del camino, y que si bien he logrado muchas cosas, todavía tengo mucho para recorrer aunque no sé bien cómo se darán las cosas. Siento que éste es el momento, pero no tengo claro para qué exactamente. No es fracaso lo que siento, sino confusión, y principalmente, interrogantes.

Sin embargo, no es todo negativo, lo sé. Es en esos momentos de guardia baja en que pienso en todo lo bueno que tengo, en todos los momentos lindos que se me dieron y que ya nada ni nadie me pueden quitar. Eso es una verdadera caricia al alma, sin ninguna duda.

Alguna vez planteé aquí que le tengo miedo a la muerte. Creo que en realidad no es a morir a lo que le tengo miedo, sino a morir sin haber podido vivir los momentos que quiero vivir. Espero sinceramente poder cumplir los sueños que me faltan para sentirme totalmente pleno.

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Ese sería el mejor regalo de cumpleaños que puedo pedir.

Ficciones verdaderas

Cualquier similitud con la realidad, es absoluta y alevosamente mal intencionada.

La Criatura de la Oscuridad alzó su voz entre el silencio del páramo y dijo: “Ah, no !! Yo no lo tengo, te lo dí el otro día !!”. La muchedumbre se inquietaba. Escenas de flagelaciones perturbaban a los parroquianos, destinados a vagar sin rumbo certero. El panorama era sombrío. La filosa hoja del verdugo, sedienta de sangre, bramaba por una cabeza. Y la respuesta del plebeyo llegó, trémula, casi inaudible: “Te digo que a mi no me diste nada”.Thanatos-1

Y La Criatura profirió maldiciones y siniestros conjuros, invocó al dios del segundo piso, intentando subyugar a los feligreses. En su guarida pergeñaba maniobras, conspiraba, y transpiraba. Había crecido aprendiendo que los rugidos y gruñidos podían controlar cualquier amenaza, pero no siempre lo lograba.

Sin embargo, La Criatura no estaba solo en su batalla. Luego de un largo y sinuoso viaje, iniciado en las tierras impenetrables, Malagamba el Perverso había llegado al condado para establecer su quintita. Y cuidarla siempre. Sólo a ella. Si tenía que tirar arena y cal sobre algún otro sembradío, lo haría sin dudar, no por nada lo llamaban el Perverso. Por alguna mueca de los dioses, sus quintitas estaban próximas, una al lado de la otra. “Dios los cría y ellos se juntan” decían los kelpers. Y Malagamba abrió su blasfema boca, y sumergió a La Criatura en más dudas: “No lo habrás dejado en el portafolios, como siempre hacés, nabo??”

img_vampire013Malagamba hacía honor a su reputación, su perversidad era sólo igualada por su mala leche. Había evitado hábilmente el puño justiciero en innumerables ocasiones. Decenas de generales habían intentado derrotarle, pero él siempre lograba el beneplácito del dios del segundo piso. Había aprendido rápidamente las oscuras artes de La Criatura, y las usaba en su provecho. Y aunque juntos habían disfrutado numerosos y opulentos banquetes, ahora lo hacía en su contra. Traía la traición en la sangre, los plebeyos bien lo conocían por ello.

Y La Criatura, aún más envuelta en interrogantes, enceguecida en su locura etílica, maldijo todavía más: “Pero no !! Si ya miré dos veces !! Acaso soy boludo yo ??”. ”No me hagas contestar” se dibujó en cada alma. Aunque el único que lo dijo fue Malagamba, no sin acompañar con una risita mutilada de gracia. La Criatura sacudió su finca, agitó sus papiros en su frenética búsqueda. Y nada sucedía. Y el tirano de las agujas seguía acercando su espada inexorablemente. Su deseo de huir se diluía, entre enteros bosques procesados que lo rodeaban eternamente.

Y el dios del segundo piso, despertado por el revuelo de las bestias, bajó al páramo. Y preguntó a La Criatura: “¿Ya tenés listo el legajo para llevar a la ANMAT…?” Y entre balbuceos y sollozos, La Criatura buscó su redención: “Yo no lo tengo, si se lo di el otro día, y ahora me dice que no…”.

“Bueh… bah… boh… bueh… siempre lo mismo acá…” dijo el dios del segundo piso. Y pronunció una vez más una de sus míticas consignas: ”esta oficina es un quilombo…”. Y todos los presentes maldijeron a La Criatura, mientras ésta seguía buscando zafar del azote.oscuridad-1

“No ves que sos un nabo?” dijo Malagamba, sin esforzarse por ocultar su malévola sonrisa. Sabiendo que el dios del segundo piso todavía merodeaba, se agachó -hasta donde su deformidad se lo permitía- y levantó el ansiado pliego. “Lo tenías tirado en cualquier lado…je je”.

La Criatura no podía creer lo que veía; había posado su mirada de plástico sobre ese lugar varias veces sin encontrar nada, y ahora Malagamba se regodeaba en la fugaz miel de la victoria. Aún así, seguía siendo rápido para esquivar la penitencia, y exclamó: “Seguro lo encondiste vos, la puta que te parió”, mientras le arrebataba el trofeo de la mano.

Y Malagamba el Perverso se ocultó en su refugio, disfrutando, riendo. Los descuidos de La Criatura le facilitaban la faena. Si hubiese pedido algo mejor a los oscuros dioses, no habría podido ofrendar nada a cambio.

Y una vez más, La Criatura había sorteado el destierro. Su destino era escabullirse eternamente de la excomunión del dios del segundo piso. Y hasta ahora siempre lo había logrado. Aunque Malagamba suponía un nuevo obstáculo, tenía confianza en la sabiduría que el tiempo le había dado. Y sería el tiempo quien decidiera entre ambos.

 

“Dime con quién andas y te diré quién eres”

Y…? Ganaste…?

Ocho de la mañana y pongo la fría llave en la (también) fría cerradura de la puerta de calle. Empezamos a caminar con Vero y cada tres frases, una es relativa al frío. Dentro mío, sé muy bien que eso se sufre al salir, y después ni te acordás. IMG_1245Caminamos varias cuadras ya, y vamos entrando en calor. Vemos otros que se van sumando a la cruzada contra el frío, algunos ya uniformados. Sus armas son las mismas que las nuestras. Su motor, también.

En alguna otra oportunidad similar mientras salía, me despedía de Vero o al estar ella dormida, ni lo hacía para no despertarla; sin embargo siempre pensaba lo mismo: “qué lindo sería que los dos compartiéramos esto”.

No hace mucho tiempo que corro. Nunca fue una actividad que me gustara demasiado, nunca me agradó la sensación de ahogarme, de que me faltara el aire. Recién hace poco empecé a aprender algunos pequeños trucos para ir dominando de a poco la técnica.Reebok

Cuando algún allegado se entera de que corrí una carrera, por ejemplo la Reebok 10k que se corrió ayer en Palermo, una de las preguntas casi cantadas que surge es: “Y…? Ganaste…?” Teniendo en cuenta que soy un deportista amateur y que mis objetivos son los de mejorar mi salud y estado físico, mi estado de ánimo y superarme día a día, además del hecho de que generalmente en esas carreras corren miles de personas, siempre me pregunté de dónde salía esa pregunta.

Quizás ál ser la vida moderna una constante competencia, una constante carrera contra todo y contra todos, sea lógico que surja una pregunta similar. O quizás solamente están bromeando y nada más. Por otro lado, la persona que no corre no tiene idea de cómo es la cosa, hasta que se mete en el asunto. Naturalmente me pasó a mí en su oportunidad.

Pero lo más importante del tema es la respuesta a esa pregunta. ¿Gané…? Los dejo con mi respuesta, ustedes decidan…

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Mentime que me gusta

No sé si diría fascinación, pero siempre sentí interés por el tema. No existe un método infalible para saber si alguien está mintiendo, pero se estima que todos mentimos varias veces al día. Inclusive a nosotros mismos (aunque más de uno que esté leyendo esto lo niegue). mentira¿Qué nos lleva a eso? ¿Por qué tan pobre honestidad resulta tan alarmantemente habitual que la damos por aceptada?

Como primer intento de explicación, me surge la necesidad de aceptación. Propia y ajena. Mentimos para mostrar una imagen distinta de la real, porque con la imagen verdadera no obtendríamos los resultados deseados. ¿No los obtendríamos? ¿Cómo poder afirmarlo tan lacónicamente si no probamos? ¿Tiene tanto peso la aprobación ajena que nos convertimos en una suerte de mentirosos compulsivos para obtenerla? Me parece un precio caro por tan poca cosa.

Otra alternativa para comprender sería el rechazo a la indeseable realidad. Si algo no nos gusta y no podemos cambiarlo, le buscamos la vuelta para presentarlo de otro modo, tratamos de “arreglarlo” para que nos guste. Aunque al final, una parte de nosotros siempre sepa que es todo verso.

Sin embargo, nada es gratis en la vida. ¿Qué precio estamos pagando? Siempre perdemos algo; y lo que perdemos cuando mentimos es esa perfecta sensación de paz al decir la verdad, al ser honestos. Es inigualable, no se puede comprar en ningún negocio. No se puede imitar, no hay truchadas en esto. Cuando sale lo que realmente es, uno se siente en paz. Aunque algunas veces las consecuencias no sean cómodas ni calmas, nadie te quita esa tranquilidad.

Mientras escribo esto, imagino que el lector estará pensando “y éste, de qué se la da?”. Sinceramente, de nada. Intento liberarme de ese grillete que apenas hace un tiempo empecé a vislumbrar, pero que la mayoría del tiempo permaneció invisible a mis ojos y me acompañó fielmente a todos lados.

Esto detonó porque llamó mi atención una serie de TV, “Lie to me” (Miénteme), en la cual el protagonista resuelve casos policiales utilizando técnicas de lenguaje corporal (no verbal). Naturalmente estamos hablando de un show armado para entretener, pero algo en el tema tiene un notable valor de verdad que hace que me incline por aprender.

¿Y para qué? Para entender. Muchas confusiones y problemas se evitarían si entendiéramos, pero fundamentalmente si fuésemos siempre sinceros. ¿Estoy diciendo con esto que quiero que me mientan? No, lo que planteo es que sería muy útil “leer” las mentiras que inevitablemente siempre llegan. Cualquiera sea su origen. Imagino una herramienta personal para defenderse de ellas.

confianza-2Nuevamente: ¿para qué? Para confiar. Porque sin confianza, es imposible vivir. Pero, si se quiere poner en términos más exquisitos, para lograr una confianza “más eficiente”. Para aprender mejor quién y cuándo es merecedor de confianza, y así evitarnos todos situaciones de conflicto. Y eso de la confianza, es de por sí una enorme cuestión, mencionada sólo tangencialmente.

Como alguna vez dijo un amigo: “Vos sabés que no te miento cuando te digo la verdad”

Decisiones.

Alguna vez, casi finalizando la carrera, me tocó estudiar el tema de las decisiones. La primera regla que nos explicaron (con la cual concuerdo plenamente) es que solamente se puede juzgar una decisión en base a la información con que se cuenta en el momento de tomarla. Y aún contando con este dato, hay que agregar las valoraciones que tiene la persona que decide. Por último, se debe tener en cuenta el método elegido para evaluar y comparar alternativas.balanza Toda esta perorata académica es (aunque no lo parezca) perfectamente aplicable a la realidad cotidiana. Fluídamente se puede utilizar este procedimiento para revisar las decisiones que uno tomó. Se sabe que es muy fácil juzgar con los resultados ya puestos, pero si se puede aislar el resultado y retrotraerse al momento de la decisión, es posible evaluar si se obró bien o mal.

Hace un tiempo atrás, mientras viajaba, escuché casualmente una conversación ajena. Una persona le decía a la otra: “No cambiaría nada, volvería a hacer todo igual”. Me llamó la atención la seguridad con que se afirmaba eso. Inevitable me resultó preguntarme si yo podría decir lo mismo. Y para eso, debería revisar mis decisiones pasadas, menuda tarea. La mecánica sería más o menos la siguiente: ante cada momento importante de mi vida, plantearme la interrogante de si volvería a hacer lo mismo o si cambiaría algo de lo que hice.

Me surgió como primer instante de decisión importante aceptar ir al colegio secundario al que fui. Fue una decisión en conjunto con mi mamá, quien me propuso estudiar juntos y prepararme para los exámenes de ingreso (cosa que casi nadie hacía en esa época para ingresar a un secundario). ¿Lo volvería a hacer? Plenamente, sí. ¿Con qué información contaba en ese momento? Con que era uno de los mejores sino el mejor colegio secundario comercial. Y tambien sabía que si nos lo proponíamos, podíamos lograrlo. Con posterioridad y ahora sí analizando el resultado, la satisfacción que obtuve y la felicidad que le provoqué a mi vieja, no tienen comparación. Me sentí por primera vez orgulloso de algo que hice, naturalmente con ayuda de ella.

A propósito del día del amigo, el siguiente momento de decisión fue el de haber elegido descartar contacto con personas que aparentemente eran amistades pero que en esos tiempos en que los amigos están, brillaron por su ausencia. Dudas a la hora de alejarme, obviamente tuve. Finalmente opté por perder contacto y desaparecer. ¿Lo volvería a hacer? Entiendo que si. ¿Cuál era la información de la cual disponía? Una sensación interior de saber que no obtenía nada genuino de esas “amistades”.  Que me arrepentía de no haberlo hecho antes. Sin embargo, hoy por hoy me doy cuenta de que me equivoqué al no apreciar y reforzar otras relaciones que pudieron haber continuado como una amistad, y que por propias carencias y falta de claridad no supe identificar. Si pudiera, cambiaría eso. Uno aprende con la experiencia obtenida de los tumbos y golpes que la vida le trae. He aprendido a elegir a quienes tener cerca y a quienes tener lejos y a cuidar a aquellos que realmente valen la pena.

Otro momento de decisión fue luego de haber fallado varias veces un examen de matemática (más por falta de confianza que por conocimientos de la materia) que me daba acceso a la carrera universitaria, y también por empuje de mi vieja (cuándo no), me decidí a anotarme en un curso de apoyo para prepararme una vez más e intentar vencer a los ejercicios del final y a mis fantasmas interiores. bifurcación¿Lo volvería a hacer? Sí. Aún con los miedos que tuve, aún con la vergüenza de ser unos cuatro o cinco años mayor que los que se presentaron a rendir el mismo examen (y sentir miradas incómodas), me volvería a presentar. Hubo en esos días algo dentro de mí, que me decía que si no lo hacía me iba a arrepentir más tarde y por el resto de mi vida. Como si estuviera en un camino que se bifurca y pudiera ver que al otro lado de esa loma por donde sigue uno de los dos senderos hay algo que no me va a gustar. Siento que elegí bien al toparme con esa bifurcación.

También me equivoqué en cuestiones del corazón; por inmadurez o ceguera, y sufrí por ello. Pero también acerté: si no hubiese tomado las decisiones que tomé, los hechos no se habrían desarrollado de manera en que pudiese haber conocido a Verónica. Es decir, haber hecho algo diferente, habría implicado no conocerla. Y no conocerla, habría implicado privarme del amor que ella me da día a día.

Errores, naturalmente cometí. Como cualquiera comete. Los que pude corregir, los corregí. Los que cometa, intentaré corregirlos.

Corazon-2

Pero por sobre todas las cosas, intentaré tomarme ese momento de calma para seguir decidiendo con la mente, y a la vez, con el corazón. El balance final me dice que he estado haciendo las cosas bien. Y eso no es poco.

“Leyes” laborales.

Según lo que cada uno viva, se va formando la manera de pensar. Habrán otros factores, no lo niego. Pero el primordial es la experiencia. Hace algunos años que trabajo para ganarme la vida, como muchos de Ustedes. Algunos lo dirán con orgullo, otros con resignación, otros con esperanza de progreso.

Recuerdo claramente cuando empecé mi vida laboral, lo único que me importaba era hacer las cosas bien. Demostrar que podía aportar algo mío. Quería sentirme importante, necesario. No tenía idea de si alguien había intentado ya eso antes, o si era yo uno más en una larga lista que fueron desfilando. Fundamentalmente, yo creía. Sí, creía. Creía en que haciendo lo mejor todos los días iba a ser reconocido. Creía en que poniendo siempre la mejor predisposición podía lograr progresar, podía lograr mejorar mi calidad de vida. Por más inocente que suene, pensaba que los méritos demostrados durante la faena servían para crecer.

decepcion-frustracionSólo con el correr de los años (vuelvo a lo primero: la experiencia) aprendí a ver, pero también a mirar ciertas cosas. Aprendí a oír, pero también a escuchar tantas otras. Todo sirvió para llegar a la conclusión de que siempre estuve equivocado. Siempre estuve sembrando en el desierto. Por más agua que echara, siempre se la iba a tragar la arena.

Es triste, pero real. Darse cuenta de que aquí nadie progresa por trabajar y dar lo mejor siempre. Nadie consigue mejor trabajo si se esfuerza por capacitarse y estudiar. Eso queda a modo de satisfacción personal. Los que consiguen buenos empleos son generalmente acomodados, que llegan con recomendaciones, “palancas”, “amigos” o como se quiera llamar. Gente que en la increíble mayoría de los casos, son ineptos, incapaces y encima de todo, soberbios. A ellos se le reconoce su “esfuerzo” (?); se les retribuye con creces su “fundamental aporte”. A los demás nos toca mirar cómo se llevan los laureles, sin tener derecho a reclamo alguno. Como se dice en la calle, “a llorar a la iglesia”.

Lamentablemente para mí, siempre fui de esa masa enorme de bestias que sostiene esta gran payasada . Me costó tiempo y energía aprender que estaba haciendo eso. Naturalmente, como a todos, me cuesta reconocer que me equivoqué en un tema tan sensible. Puteadas de frustración me sobraron. impersonal_2Dspace480

Estas son las sencillas leyes que puedo enunciar, valgan si en algo le puede ayudar a alguien:

  1.  Sos un número, un objeto. Y como todo número y objeto, no tenés vida, no podés enfermarte (si lo hacés es porque sos un negro de mierda y no querés trabajar) y por supuesto no tenés utilidad fuera de tu trabajo. Intentar planteos relacionados con esto es totalmente inútil.
  2. No importa si hacés o no horas extras; cuando te echen, a nadie le va a importar un carajo. Ni siquiera se van a acordar.
  3. No importa si hacés tu trabajo bien o mal; ni siquiera importa si lo terminás. Lo único que le importa a tu jefe es que calientes la silla.
  4. Absolutamente nunca se trata de hacer las cosas bien, y mucho menos de mejorarlas. Todo se reduce a una cuestión de poder, tu jefe tiene siempre razón y se las sabe todas. Lo demás son todas pelotudeces sin importancia.
  5. Que te quede bien claro que para tu jefe, te está regalando el sueldo. Le tenés que estar eternamente agradecido.
  6. Cualquier pordiosero tirado en la vereda más próxima puede realizar tu trabajo absolutamente igual que vos, sin ningún tipo de diferencia. Tu trabajo no tiene importancia ni valor alguno, y por traslación, vos tampoco.
  7. Cualquier error por más mínimo e insignificante que parezca tiene por lejos mucho más peso que miles de aciertos “invisibles” que hayas podido tener.
  8. Si te equivocás, es tu culpa. Si tu jefe se equivoca, es tu culpa. Si un cliente se equivoca, es tu culpa. Si un proveedor se equivoca, es tu culpa. Si cae granizo, es tu culpa. Si caen las ventas, es tu culpa. Si se pierde algo, es tu culpa. Una de tus obligaciones es aguantar las caras de orto de tu/s jefe/s. ¿Hace falta aclarar que tu estado de ánimo es totalmente irrelevante?
  9. Todo lo que digas, son boludeces sin importancia. Todo lo que los demás digan son verdades axiomáticas que, increíblemente, vos dudás. Lo que hayas dicho, naturalmente, nunca fue registrado. Eso sí: si el primer infeliz que aterriza dice algo que vos dijiste hace tres años, es un verdadero genio que te viene a hacer el favor de iluminarte con su brillo. Sí, a vos, que obviamente sos un verdadero imbécil e inútil.
  10. Ante cualquier duda, seguramente te quisiste hacer el vivo y/o estás cagando a tu jefe.

 

 

Gentileza de nuestros jefes, buen provecho.

 FuckYou

 

El Teatro de Darío Vittori (segunda entrega)

Desarrollo:

B: (ante una duda y la ausencia circunstancial, la consulta por email ) “Quería consultarte por el tema de fulanodetal, si querés que hagamos la alternativa 1 o la alternativa 2. Espero tu respuesta para saber cuál elegís . Firmado: B”

homero2A: (cortito, tipo telegrama de guerra) “Está ok.” 

B: (perdido como vaca en el desierto) ¿¿??

 (Risas y aplausos)

Título: “A buen entendedor, pocas palabras…”

 

 

Desarrollo:

C: (informando ) Disculpe, está el  sr sultano, que quiere hablar con Usted. Lo atiende?

D: (con tonito inquisidor y prepotente) ¿Qué quiere ese hijo de puta??? Seguro quiere venir a mangar, chorro, hijo de puta…!!!

C: (con sensación de no saber para dónde disparar) ¿Le digo que no está?trucho

D:  (con cara de fastidio) A ver… pasame, pasame… a ver qué quiere el hijo de puta éste…  Hola..? Si…? Aaahh Mi querido amigo !!! ¿Qué tal, cómo va la vida? Tanto tiempo sin saber de Usted, siempre un placer hablar con un amigo !!!

(Risas y aplausos)

Título: “Faaaaaaalsooooooooo…..!!!!!”

 

 

 

Un paso más

Es eso solamente. Y nada menos también. Para la mayoría algo superado, yo tardíamente lo superé hoy. Sí, hoy rendí el examen y luego de aprobar, me dieron la flamante licencia. Licencia Conducir Néstor Blog

Es mi primer paso en un mundillo nuevo, tengo todo para aprender y eso se siente bien. Es lindo sentir que se puede mejorar, y lograrlo.

Quería compartir este pequeño momento de alegría con Ustedes.

El teatro de Darío Vittori (más vale reír que llorar)

Desarrollo:

A: (gritando y haciendo ademanes y gesticulaciones pronunciadas) Cómo puede ser ??!! Este cliente se volvió a hacer ese descuento que no correspondía y que ya habíamos hablado la otra vez !!! Siempre lo mismo !!! Son unos caraduras, no te podés descuidar que ya enseguida te abrochan y después andá a cantarle a Gardel !!!

B: (en tono calmado y buscando una resolución) Si, efectivamente se lo descontaron de nuevo… entonces le paramos el pedido, ¿no? ¿No se le despacha lo de hoy?

chancho-3A: (como no queriendo hablar más del tema) No, no… mandalo pero deciles que ésta se la dejo pasar, por esta vez nada más, eh? Que es la última…

 (Risas y aplausos)

Título: “La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer”

 

 

 

Desarrollo:

A: (molesto y en tono inquisidor) Pero… ¿tantas resmas se compran por mes?? Seguramente malgastan mucho, y después la empresa tiene que andar comprando lo que podría ahorrarse, por ejemplo poniendo hojas usadas en la impresora.

B: (intentando explicar el porqué del error que se está por cometer) En realidad si usamos las hojas que tienen tinta de un lado, se podría llegar a dañar la impresora y después hay que mandarla a arreglar.

A: (dudando de lo que se le dice como si hubiese intención de perjudicarlo) Mmmhh, no sé… no sé si es tan así… Por ahora hagan como dije y vemos qué pasa, mientras vamos ahorrando en las resmas que no tenemos que comprar…

(luego de un par de días)

B: (como diciendo “te dije”) Estee… se rompió la impresora, dejó de funcionar porque se trabó una hoja y no hay forma de sacarla. Llamamos al técnico y cuando vino a revisarla, nos dijo que se trabó y se arruinó el rodillo de impresión por usar hojas ya impresas en el dorso. Y que el arreglo va a costar $$$$ (casi el costo de una impresora nueva)

sordoA: (visiblemente disgustado) Puff.. ! No sabe nada, ése.. Seguramente se trabó porque le pusieron demasiadas hojas juntas… ¿qué tiene que ver la tinta?? Éstos con tal de cobrar lo que sea tiran cualquiera para que tengas que pagar el trabajo… Bueh, bueh, que la arregle y a ver qué garantía nos da por el trabajo.

 (Risas y aplausos)

Título: “No hay peor sordo que el que no quiere oír”

 

Continuará… (es obvio)

 (Cualquier semejanza con la realidad, no es culpa mía…)

¿¿Algo más??

carcajada-200x252Me duelen las mejillas. Los ojos llorosos, la mandíbula semi acalambrada. Respiro intermitentemente, no controlo totalmente mis movimientos corporales. No puedo ingerir alimentos ni bebidas. Pierdo por momentos el sentido de la ubicación, del arriba y del abajo. Semejante cuadro alarmaría a más de uno. Sin embargo, todo eso es consecuencia de la risa. Que brota a carcajadas, que no puede ser evitada ni demorada por ser brutalmente honesta.

“Importante empresa del rubro X busca para puesto de Analista Junior a jóven dinámico y bien predispuesto, profesional de la carrera de Contador Publico Nacional / Lic en Administración / Lic en Economía con conocimientos de: SAP, Bejerman, Tango, JD Edwards, AS400, Dominio total de Office, Inglés, Francés, Alemán y Portugués. Conocimientos de Chino serán valorados. Con experiencia en: manejo de personal, negociación en huelgas, aprietes a entes estatales, liqudación de sueldos, liquidación de impuestos, (habilidades en otros tipos de liquidación serán valoradas), arqueo de valores, armado y cierre de balances, reparación de PCs, conocimientos informáticos en redes, programación, diseño de páginas web, administración de bases de datos, multimedia, telecomunicaciones, internet, seguridad, auditoría, y poder de capacitación. Lugar de trabajo: zona norte, preferentemente resida en un radio no mayor de 20 cuadras y viva con sus padres. Horario de trabajo de 07:45  a 19:30 hs. Enviar CV completo, con carta de presentación, análisis médicos recientes, certificado de antecedentes policiales con emisión no mayor a 72 hs, historial académico, boletines secundarios, foto frente y perfil, remuneración pretendida (excluyente), o presentarse en la siguiente dirección … provistos del correspondiente pote de vaselina sólida para facilitar el rápido curso de la entrevista.”

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Esteeee… y si te piden que lo uses… ¿ cómo hacés ?

Memorias de un extranjero

Decidido a regularizar el domicilio de mi DNI, y aprovechando el estar desempleado, me puse en campaña para lograr el objetivo en cuestión. obama grosoIndagué por internet ya que por teléfono debe ser más fácil llamar a Obama y que te mande invitar a conocer la Casa Blanca diciéndote: “Sos groso, sabelo” que conseguir que te atiendan en el ReNaPer.

Ingenuamente, casi diría infantilmente (como si no viviera en Argentina), un día me dirigí a la dirección que informaba el sitio web del organismo. Habré llegado a eso de las 10:45 de la mañana más o menos, luego de haber hecho otros trámites menores. queeeeeLe pregunto al cana de la puerta cómo realizar el trámite de cambio de domicilio. Recibo un contundente: “Nooooooooo… tenés que venir a sacar turno de 6 a 8 de la mañana… a esta hora ya no se puede.”

Con una buena dosis de resignación, me volví a casa. Pasaron los días, entre una cosa y otra (otros trámites y pereza) lo fui postergando. Una noche, me agarró el envión, me llegó viento a favor, o como quieran decirle, y me propuse levantarme temprano al otro día. Resultado: a las siete de la mañana estaba paradito al final de la fila de una cuadra y media que pugnaba por entrar al edificio.

Éramos un ochenta por ciento hermanos latinoamericanos (todos resignados, algunos francamente forzaban cualquier paciencia a límites insospechados…), y el resto se dividía entre asiáticos con mal carácter, algunos africanos asustados, europeos con mezcla de asombro y falta de reacción, y un par de norteamericanos con aire de suficiencia, como diciendo “y bueh… no podíamos esperar otra cosa de esta parte del globo terráqueo…”

Un par de señores en la puerta con más pinta de pertenecer a la barra brava de Nueva Chicago que a un organismo estatal, me preguntaron con pocas pulgas: “Para qué venís?” Les ladré: “Cambio de domicilio en DNI”. Con un poco de recelo y mirando si tenía espuma en la boca, me dieron el numerito para el calvario: 171.

Entro, me indican dónde debía esperar por mi turno, aunque en realidad el enorme salón era una masa amorfa de cabezas, hombros, mochilas y de tanto en tanto, se divisaba algún claro por el cual se veía algún par de zapatos. Pensaba: “En caso de incendio, esto es tres veces Cromagnon…”. Tragué saliva y fui al frente. Mientras esperaba dentro de la masa de “pacientes” una señora caucásica, con muuucho acento y con un castellano voluntarioso me pregunta: “¿Vos tiene hora?”, y al escuchar la respuesta, siguió: “Cincuenta persona para dos horas…”. Le veía la cara como diciendo: “Esto en Rusia no sucede… los fusilan a todos…” Al toque un mexicano queriendo aflojar la tensión le dice: “Pos ahorita hoy están de buen humor,  si no…”. Por la mirada de la rusa, me pareció que estábamos viviendo una remake de la crisis de los misiles…

Cuando ya empezaba a dominar el coreano (es increible lo que se puede lograr en cuatro horas y media), escucho el “Ciento setenta y uno !!!”. Con las piernas semi dormidas, tropezándome con casi todo, me incorporé y llegué al mostrador, con cara de bendecido por Jesucristo, entregué el papelito. Una cara de “cómo me rompen las pelotas hoy, eh!?” me tiró el “Para qué venís?”… tuve un flashback, un “dejà vu”. “Será que éste es otro edificio diferente al de la entrada donde me preguntaron lo mismo??” pensé por un momento. preocupado-1Sin ánimo para pelear, dije lo mismo que antes, me tomaron el DNI, y lo vi sumergirse en una bandeja plástica entre unos veinte o treinta similares de otros tantos alienígenas, perdón… extranjeros. Honestamente, pensé que iba a tener que hacer otras cuatro horas y media de cola para tramitar un duplicado del DNI por extravío…

“Te llaman por tu nombre”… lacónico, cortante, o como decimos acá: cortito y al pie. Me dispongo a esperar.. junto con otras cuarenta personas, todos amontonados en un rincón como los nenes que se portan mal. Luego de casi una horita (nada, en comparación con lo anterior) llega una señorita con un descuento notable en la amabilidad y vocifera: “Los que nombro vayan bajando por esa escalera!!!… Quispe Mamani!!!… Duarte Villalba!!!… Leng Fi!!!… Marchioni!!!… Benitez!!!… Kim Jong!!!… Báez!!!… Iba escupiendo nombres con una velocidad altamente remarcable, así como con una dicción altamente deplorable… González!!!…” Ahí saltamos como quince monos diciendo nuestros nombres y cuando se vió tapada por la muchedumbre, agregó: “Néstor Tabaré!”

Triunfante entre los pordioseros de los demás González, todos condenados al purgatorio, bajé con los elegidos para comparecer ante San Pedro (aunque estaba tan oscuro todo el recinto que parecía que estábamos bajando al averno…).renaper

Módicos veinte minutos y me toman por segunda oportunidad el inicio del trámite… (¿qué joraca habrán hecho en el primer mostrador para lo cual tuve que esperar horas???). Otra vez: “González!!!”. Esta vez, ya era el único, pero igual me salió el “Néstor??” con cara de “Flaco, ¿laburás en el ReNaPer y no tenés idea de la cantidad de González que andan por ahí???”. Con la sonrisa de quien se manda un moquito, me dice: “Sí, sí… Néstor Tabaré”. Me dice como queriendo arreglarla: “Lo que pasa es que no hay tantos González como quizás pensás…” Ante mi cara de asombro, me insiste: “Tenés más Ayalas, Cardozos y Ancu Aruquipas que González, eh?”

Con la suficiencia del que sabe que está escuchando una mentira piadosa, me retiro del escritorio talón en mano, encaro a la caja, pago el arancel y vuelvo al punto de partida. Deditos manchados, papelitos firmados, la cuestión es que quince minutos después tenía el DNI actualizado, firmado, sellado, lustrado, guardado y todos los “ados” que pudieran faltar…

Me sentí como en el final de “Expreso de Medianoche”, cuando el protagonista sale despacito como sin creérsela del todo, y ante sí se presenta un sol radiante que le dice “hay un futuro, hay un mañana”. Mientras viajaba a casa, miraba el DNI como si fuera un marciano. dni-extranjeroLas pocas palabras agregadas que notificaban del cambio de domicilio, una firma y un sello francamente ilegibles, ocho pesos menos en el bolsillo y lo más importante: seis horas esfumadas. ¿Alguna vez sintieron lo irrevocable de la frase: “tiempo perdido”???

 

 

 

Cuando salía, por algún motivo me vino a la mente el sonido de un aplauso…Obama contento

Sentidos sin sentido.

Generalmente vemos sin mirar, oímos sin escuchar. No observamos. No captamos los detalles. Vamos tan rápido por este camino que se nos escapan muchas cosas. Cuando tenemos la oportunidad de frenarvertigo se nos presenta un panorama distinto, mezcla de nuevo y conocido. Hasta ese momento, todo es vértigo. Información, obligaciones, horarios, compromisos… todo desfila rutinariamente sin parar convirtiéndose en una masa borrosa y desfigurada.

En estos días en que me toca circular por donde no circulaba, y observar personas que antes no podía observar, he podido captar detalles. La falta de horarios otorga tiempo de más para poner atención. Gestos, miradas, inclusive posiciones corporales. Muchas veces he visto que por apurarse la gente demora más. Por no tener paciencia y esperar algunos segundos, terminan haciendo malabares innecesarios. Por estar a la defensiva, la gente ni siquiera entiende que alguien quiere ayudarle, porque ni se les cruza por la cabeza eso. Si ellos ni piensan en ayudar a nadie… ¿por qué habría alguien de querer ayudarles? Vivimos en un mar de locura eternamente embravecido. Y así muchas veces no vemos lo que tenemos delante de nuestras propias narices. Mucho menos podríamos entonces ver a los demás, que siguen igualmente atolondrados.

 De pronto podemos encontrarnos aturdidos y distraídos de lo esencial, nuestros deseos. Los sentidos se abruman en la vorágine. lossentidosComúnmente no tenemos tiempo para detenernos a mirar, a escuchar, a sentir nuestro entorno. Me pregunto: ¿vale la pena seguir enajenándonos inmersos en este frenesí?  

Los sentidos son nuestra herramienta para conectarnos con lo que nos rodea, y más importante aún, con quienes nos rodean. Nos sirven para mantener nuestra calidez humana. No me gustaría darme cuenta que los estoy desaprovechando.