El Teatro de Darío Vittori (segunda entrega)

Desarrollo:

B: (ante una duda y la ausencia circunstancial, la consulta por email ) “Quería consultarte por el tema de fulanodetal, si querés que hagamos la alternativa 1 o la alternativa 2. Espero tu respuesta para saber cuál elegís . Firmado: B”

homero2A: (cortito, tipo telegrama de guerra) “Está ok.” 

B: (perdido como vaca en el desierto) ¿¿??

 (Risas y aplausos)

Título: “A buen entendedor, pocas palabras…”

 

 

Desarrollo:

C: (informando ) Disculpe, está el  sr sultano, que quiere hablar con Usted. Lo atiende?

D: (con tonito inquisidor y prepotente) ¿Qué quiere ese hijo de puta??? Seguro quiere venir a mangar, chorro, hijo de puta…!!!

C: (con sensación de no saber para dónde disparar) ¿Le digo que no está?trucho

D:  (con cara de fastidio) A ver… pasame, pasame… a ver qué quiere el hijo de puta éste…  Hola..? Si…? Aaahh Mi querido amigo !!! ¿Qué tal, cómo va la vida? Tanto tiempo sin saber de Usted, siempre un placer hablar con un amigo !!!

(Risas y aplausos)

Título: “Faaaaaaalsooooooooo…..!!!!!”

 

 

 

Un paso más

Es eso solamente. Y nada menos también. Para la mayoría algo superado, yo tardíamente lo superé hoy. Sí, hoy rendí el examen y luego de aprobar, me dieron la flamante licencia. Licencia Conducir Néstor Blog

Es mi primer paso en un mundillo nuevo, tengo todo para aprender y eso se siente bien. Es lindo sentir que se puede mejorar, y lograrlo.

Quería compartir este pequeño momento de alegría con Ustedes.

El teatro de Darío Vittori (más vale reír que llorar)

Desarrollo:

A: (gritando y haciendo ademanes y gesticulaciones pronunciadas) Cómo puede ser ??!! Este cliente se volvió a hacer ese descuento que no correspondía y que ya habíamos hablado la otra vez !!! Siempre lo mismo !!! Son unos caraduras, no te podés descuidar que ya enseguida te abrochan y después andá a cantarle a Gardel !!!

B: (en tono calmado y buscando una resolución) Si, efectivamente se lo descontaron de nuevo… entonces le paramos el pedido, ¿no? ¿No se le despacha lo de hoy?

chancho-3A: (como no queriendo hablar más del tema) No, no… mandalo pero deciles que ésta se la dejo pasar, por esta vez nada más, eh? Que es la última…

 (Risas y aplausos)

Título: “La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer”

 

 

 

Desarrollo:

A: (molesto y en tono inquisidor) Pero… ¿tantas resmas se compran por mes?? Seguramente malgastan mucho, y después la empresa tiene que andar comprando lo que podría ahorrarse, por ejemplo poniendo hojas usadas en la impresora.

B: (intentando explicar el porqué del error que se está por cometer) En realidad si usamos las hojas que tienen tinta de un lado, se podría llegar a dañar la impresora y después hay que mandarla a arreglar.

A: (dudando de lo que se le dice como si hubiese intención de perjudicarlo) Mmmhh, no sé… no sé si es tan así… Por ahora hagan como dije y vemos qué pasa, mientras vamos ahorrando en las resmas que no tenemos que comprar…

(luego de un par de días)

B: (como diciendo “te dije”) Estee… se rompió la impresora, dejó de funcionar porque se trabó una hoja y no hay forma de sacarla. Llamamos al técnico y cuando vino a revisarla, nos dijo que se trabó y se arruinó el rodillo de impresión por usar hojas ya impresas en el dorso. Y que el arreglo va a costar $$$$ (casi el costo de una impresora nueva)

sordoA: (visiblemente disgustado) Puff.. ! No sabe nada, ése.. Seguramente se trabó porque le pusieron demasiadas hojas juntas… ¿qué tiene que ver la tinta?? Éstos con tal de cobrar lo que sea tiran cualquiera para que tengas que pagar el trabajo… Bueh, bueh, que la arregle y a ver qué garantía nos da por el trabajo.

 (Risas y aplausos)

Título: “No hay peor sordo que el que no quiere oír”

 

Continuará… (es obvio)

 (Cualquier semejanza con la realidad, no es culpa mía…)

¿¿Algo más??

carcajada-200x252Me duelen las mejillas. Los ojos llorosos, la mandíbula semi acalambrada. Respiro intermitentemente, no controlo totalmente mis movimientos corporales. No puedo ingerir alimentos ni bebidas. Pierdo por momentos el sentido de la ubicación, del arriba y del abajo. Semejante cuadro alarmaría a más de uno. Sin embargo, todo eso es consecuencia de la risa. Que brota a carcajadas, que no puede ser evitada ni demorada por ser brutalmente honesta.

“Importante empresa del rubro X busca para puesto de Analista Junior a jóven dinámico y bien predispuesto, profesional de la carrera de Contador Publico Nacional / Lic en Administración / Lic en Economía con conocimientos de: SAP, Bejerman, Tango, JD Edwards, AS400, Dominio total de Office, Inglés, Francés, Alemán y Portugués. Conocimientos de Chino serán valorados. Con experiencia en: manejo de personal, negociación en huelgas, aprietes a entes estatales, liqudación de sueldos, liquidación de impuestos, (habilidades en otros tipos de liquidación serán valoradas), arqueo de valores, armado y cierre de balances, reparación de PCs, conocimientos informáticos en redes, programación, diseño de páginas web, administración de bases de datos, multimedia, telecomunicaciones, internet, seguridad, auditoría, y poder de capacitación. Lugar de trabajo: zona norte, preferentemente resida en un radio no mayor de 20 cuadras y viva con sus padres. Horario de trabajo de 07:45  a 19:30 hs. Enviar CV completo, con carta de presentación, análisis médicos recientes, certificado de antecedentes policiales con emisión no mayor a 72 hs, historial académico, boletines secundarios, foto frente y perfil, remuneración pretendida (excluyente), o presentarse en la siguiente dirección … provistos del correspondiente pote de vaselina sólida para facilitar el rápido curso de la entrevista.”

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Esteeee… y si te piden que lo uses… ¿ cómo hacés ?

Memorias de un extranjero

Decidido a regularizar el domicilio de mi DNI, y aprovechando el estar desempleado, me puse en campaña para lograr el objetivo en cuestión. obama grosoIndagué por internet ya que por teléfono debe ser más fácil llamar a Obama y que te mande invitar a conocer la Casa Blanca diciéndote: “Sos groso, sabelo” que conseguir que te atiendan en el ReNaPer.

Ingenuamente, casi diría infantilmente (como si no viviera en Argentina), un día me dirigí a la dirección que informaba el sitio web del organismo. Habré llegado a eso de las 10:45 de la mañana más o menos, luego de haber hecho otros trámites menores. queeeeeLe pregunto al cana de la puerta cómo realizar el trámite de cambio de domicilio. Recibo un contundente: “Nooooooooo… tenés que venir a sacar turno de 6 a 8 de la mañana… a esta hora ya no se puede.”

Con una buena dosis de resignación, me volví a casa. Pasaron los días, entre una cosa y otra (otros trámites y pereza) lo fui postergando. Una noche, me agarró el envión, me llegó viento a favor, o como quieran decirle, y me propuse levantarme temprano al otro día. Resultado: a las siete de la mañana estaba paradito al final de la fila de una cuadra y media que pugnaba por entrar al edificio.

Éramos un ochenta por ciento hermanos latinoamericanos (todos resignados, algunos francamente forzaban cualquier paciencia a límites insospechados…), y el resto se dividía entre asiáticos con mal carácter, algunos africanos asustados, europeos con mezcla de asombro y falta de reacción, y un par de norteamericanos con aire de suficiencia, como diciendo “y bueh… no podíamos esperar otra cosa de esta parte del globo terráqueo…”

Un par de señores en la puerta con más pinta de pertenecer a la barra brava de Nueva Chicago que a un organismo estatal, me preguntaron con pocas pulgas: “Para qué venís?” Les ladré: “Cambio de domicilio en DNI”. Con un poco de recelo y mirando si tenía espuma en la boca, me dieron el numerito para el calvario: 171.

Entro, me indican dónde debía esperar por mi turno, aunque en realidad el enorme salón era una masa amorfa de cabezas, hombros, mochilas y de tanto en tanto, se divisaba algún claro por el cual se veía algún par de zapatos. Pensaba: “En caso de incendio, esto es tres veces Cromagnon…”. Tragué saliva y fui al frente. Mientras esperaba dentro de la masa de “pacientes” una señora caucásica, con muuucho acento y con un castellano voluntarioso me pregunta: “¿Vos tiene hora?”, y al escuchar la respuesta, siguió: “Cincuenta persona para dos horas…”. Le veía la cara como diciendo: “Esto en Rusia no sucede… los fusilan a todos…” Al toque un mexicano queriendo aflojar la tensión le dice: “Pos ahorita hoy están de buen humor,  si no…”. Por la mirada de la rusa, me pareció que estábamos viviendo una remake de la crisis de los misiles…

Cuando ya empezaba a dominar el coreano (es increible lo que se puede lograr en cuatro horas y media), escucho el “Ciento setenta y uno !!!”. Con las piernas semi dormidas, tropezándome con casi todo, me incorporé y llegué al mostrador, con cara de bendecido por Jesucristo, entregué el papelito. Una cara de “cómo me rompen las pelotas hoy, eh!?” me tiró el “Para qué venís?”… tuve un flashback, un “dejà vu”. “Será que éste es otro edificio diferente al de la entrada donde me preguntaron lo mismo??” pensé por un momento. preocupado-1Sin ánimo para pelear, dije lo mismo que antes, me tomaron el DNI, y lo vi sumergirse en una bandeja plástica entre unos veinte o treinta similares de otros tantos alienígenas, perdón… extranjeros. Honestamente, pensé que iba a tener que hacer otras cuatro horas y media de cola para tramitar un duplicado del DNI por extravío…

“Te llaman por tu nombre”… lacónico, cortante, o como decimos acá: cortito y al pie. Me dispongo a esperar.. junto con otras cuarenta personas, todos amontonados en un rincón como los nenes que se portan mal. Luego de casi una horita (nada, en comparación con lo anterior) llega una señorita con un descuento notable en la amabilidad y vocifera: “Los que nombro vayan bajando por esa escalera!!!… Quispe Mamani!!!… Duarte Villalba!!!… Leng Fi!!!… Marchioni!!!… Benitez!!!… Kim Jong!!!… Báez!!!… Iba escupiendo nombres con una velocidad altamente remarcable, así como con una dicción altamente deplorable… González!!!…” Ahí saltamos como quince monos diciendo nuestros nombres y cuando se vió tapada por la muchedumbre, agregó: “Néstor Tabaré!”

Triunfante entre los pordioseros de los demás González, todos condenados al purgatorio, bajé con los elegidos para comparecer ante San Pedro (aunque estaba tan oscuro todo el recinto que parecía que estábamos bajando al averno…).renaper

Módicos veinte minutos y me toman por segunda oportunidad el inicio del trámite… (¿qué joraca habrán hecho en el primer mostrador para lo cual tuve que esperar horas???). Otra vez: “González!!!”. Esta vez, ya era el único, pero igual me salió el “Néstor??” con cara de “Flaco, ¿laburás en el ReNaPer y no tenés idea de la cantidad de González que andan por ahí???”. Con la sonrisa de quien se manda un moquito, me dice: “Sí, sí… Néstor Tabaré”. Me dice como queriendo arreglarla: “Lo que pasa es que no hay tantos González como quizás pensás…” Ante mi cara de asombro, me insiste: “Tenés más Ayalas, Cardozos y Ancu Aruquipas que González, eh?”

Con la suficiencia del que sabe que está escuchando una mentira piadosa, me retiro del escritorio talón en mano, encaro a la caja, pago el arancel y vuelvo al punto de partida. Deditos manchados, papelitos firmados, la cuestión es que quince minutos después tenía el DNI actualizado, firmado, sellado, lustrado, guardado y todos los “ados” que pudieran faltar…

Me sentí como en el final de “Expreso de Medianoche”, cuando el protagonista sale despacito como sin creérsela del todo, y ante sí se presenta un sol radiante que le dice “hay un futuro, hay un mañana”. Mientras viajaba a casa, miraba el DNI como si fuera un marciano. dni-extranjeroLas pocas palabras agregadas que notificaban del cambio de domicilio, una firma y un sello francamente ilegibles, ocho pesos menos en el bolsillo y lo más importante: seis horas esfumadas. ¿Alguna vez sintieron lo irrevocable de la frase: “tiempo perdido”???

 

 

 

Cuando salía, por algún motivo me vino a la mente el sonido de un aplauso…Obama contento

Sentidos sin sentido.

Generalmente vemos sin mirar, oímos sin escuchar. No observamos. No captamos los detalles. Vamos tan rápido por este camino que se nos escapan muchas cosas. Cuando tenemos la oportunidad de frenarvertigo se nos presenta un panorama distinto, mezcla de nuevo y conocido. Hasta ese momento, todo es vértigo. Información, obligaciones, horarios, compromisos… todo desfila rutinariamente sin parar convirtiéndose en una masa borrosa y desfigurada.

En estos días en que me toca circular por donde no circulaba, y observar personas que antes no podía observar, he podido captar detalles. La falta de horarios otorga tiempo de más para poner atención. Gestos, miradas, inclusive posiciones corporales. Muchas veces he visto que por apurarse la gente demora más. Por no tener paciencia y esperar algunos segundos, terminan haciendo malabares innecesarios. Por estar a la defensiva, la gente ni siquiera entiende que alguien quiere ayudarle, porque ni se les cruza por la cabeza eso. Si ellos ni piensan en ayudar a nadie… ¿por qué habría alguien de querer ayudarles? Vivimos en un mar de locura eternamente embravecido. Y así muchas veces no vemos lo que tenemos delante de nuestras propias narices. Mucho menos podríamos entonces ver a los demás, que siguen igualmente atolondrados.

 De pronto podemos encontrarnos aturdidos y distraídos de lo esencial, nuestros deseos. Los sentidos se abruman en la vorágine. lossentidosComúnmente no tenemos tiempo para detenernos a mirar, a escuchar, a sentir nuestro entorno. Me pregunto: ¿vale la pena seguir enajenándonos inmersos en este frenesí?  

Los sentidos son nuestra herramienta para conectarnos con lo que nos rodea, y más importante aún, con quienes nos rodean. Nos sirven para mantener nuestra calidez humana. No me gustaría darme cuenta que los estoy desaprovechando.

Animarse

Hace poco más de un año, la cosa era bien distinta. Hace poco más de un año, las preocupaciones eran otras. corriendo-juntos-2Había tensión, ansiedad, y deseos de que el asunto pasara rápido y sin más inconvenientes.

Hoy afortunadamente, la historia es bien distinta. Las expectativas se movieron hacia otras cosas. De movimiento, justamente hablando, se trata.  maraton-del-azucar-26-04-2009Hoy Vero corrió su primera carrera, de tres kilómetros. Para muchos podrá no ser una gran distancia, pero es la diferencia entre estar quieto y moverse. 

  

Según Aristóteles: “El único principio motriz es el deseo”

Memorias de un desocupado

Decenas de personas. anses-400Parado en la vereda, siento el golpe: soy un desocupado oficial. ¿Me tendrá en cuenta Moreno para el INDEC? ¿Y si le mando un CV? Bueh… volviendo a la Tierra, la fila avanza más rápido de lo que esperaba, para ser honesto. Una señora con aspecto de cansada de trabajar (ejem, son las 08:30 de la mañana… “…cansada de qué???”) nos recibe de a uno, nos da un numerito y nos indica para qué lado ir. Segunda fila-amansadera, para ”acreditar” nuestros datos en la ANSES. Me suena a presentar documentos diplomáticos. A veces es risueña la nomenclatura de los entes oficiales. Como si nuestra realidad fuese ideal. Otros treinta minutos, llevaderos por un buen libro que me acompaña (hombre precavido vale por dos). ¿Y si grito “Bomba!” para que salgan corriendo así me atienden más rápido?  Mmmhh.. no. Probablemente su elevado nivel de entrenamiento en huir del trabajo haga que sean los primeros en atravesar la puerta de salida…

Finalmente, la voz mágica que llama: “Sesenta y cinco !!!”. Siento que soy “the one” como Keanu Reeves en “Matrix”… ”Sí ! Acá!”. personal_branding_2Salto como si no fuesen a esperarme, ejem. Saludo, explico mis pretensiones, y luego de algunos teclazos, la amable señorita me dice: “Pero… vos ya figurás en sistema. No hace falta que acredites nada.” Aaaah… resignándome, agradezco y me retiro. El tiempo del desocupado no cotiza en bolsa, parece.

Camino lento. ¿Para qué apurarme? Para apurados están los demás, incluyendo al chofer del 109. A poco de llegar a casa, me bajo antes. Recordé que hacían falta algunas cosas del super y decidí ponerme al día. Pensé: “¿Habrá tanta gente como en la ANSES?”… casi. leon-preocupadoAaaah …el fantasma de la resignación ya se me está haciendo familiar. Atrapo un changuito (obsérvese: “ito”) y comienzo el recorrido. Hay vida de lunes a viernes de 9 a 18… Suena a documental de National Geographic. Aunque hay gente, la cajera tiene pilas, le pone garra al asunto y salgo bastante rápido de ahí. Muchas gracias Don Alfredo, el veinte de descuento me viene bárbaro realmente. En mi interior prefiero negar que anoche le subieron un 25% a todo…

Al llegar, me preparo para una entrevista pactada desde el día anterior. Al parecer, estoy vivo. El pantalón del traje todavía entra. Mejor dicho, todavía entro en el pantalón del traje. Al primer intento, no me sale el nudo de la corbata. Ay ay ay… Los zapatitos no me aprietan ni las medias me dan calor. Lo que me da calor es el sol que me pega de frente mientras camino hacia la parada del bondi, que por suerte viene flojito. bondi-152Es razonable, la mayoría de la gente ya fue para ese lado temprano a la mañana. Finalizado del encuentro, me escabullo en el bondi de vuelta, logrando un asiento. Llego a casa, me cambio, colgando el disfraz de muñeco de torta. Ordeno lo poco que esté desordenado y que durante la mañana no tuve ganas de poner en su lugar. La tarde es joven todavía. Parezco un viejo choto. En fin, miro alguna película. Tiempo es lo que me sobra. Busco ofertas de trabajo en internet, no vaya a ser que me malacostumbre. Esto de vivir sin relojes tiene su gustito después de todo. dinero2Lástima que no podamos hacerlo obteniendo al mismo tiempo el vil metal. Bueno, después de todo, ahora tengo tiempo para encontrar algún camino hacia eso… no es cuestión de desesperarse sino de aprovechar lo disponible. ¿Qué pasaría si me ofrecieran un empleo rápidamente? ¿Debería agarrar lo que venga sin tener el descaro de elegir “esperar algo mejor”? Menuda pregunta.

 

Sinceramente, no tengo respuesta. 

No hay que escupir para arriba…

Durante muchos años, hice comentarios similares acerca de lo mismo. Cuando me tocaba alguna licencia laboral, sea por algún examen o por alguna dolencia que me 2480850impedía presentarme a trabajar, tenía disponibles ciertos momentos del día en casa o en el barrio de turno que habitualmente pasaba trabajando. Podía en cada ocasión comprobar que había (y hay) mucha gente visiblemente en condiciones de trabajar, que sin embargo estaban paseando, o en actividades claramente recreativas (mirando vidrieras, tomando sol en un parque, sentados relajadamente en un café o haciendo las compras en un supermercado) en un día de semana. Siempre la pregunta obligada era: “¿De qué vive toda esta gente??”. En un primer momento podría pensar que como mi caso tiende a ser temporal, no debería incluirme en esa categoría de habitantes “improductivos”, pero a la luz de los hechos, marche preso…

También desembocaba inevitablemente en tratar de imaginarme la vida cotidiana sin horarios. ¿Cómo sería levantarse a la hora que quieras? ¿No salir apurado a un lugar de trabajo, ni escabullirse en un medio de transporte para viajar hacinado hasta tu puesto? ¿Cómo sería saber que tenés todo el día para hacer eso que generalmente no podés hacer o hacés a las corviajando-en-subte-en-bs-asridas porque te cierra el único negocio o local donde podés conseguir lo que necesitás?

Hoy me toca ser uno más de esa masa. No por decisión propia, si bien el resultado es el mismo. Siempre los vi desde la vereda de enfrente, y hoy soy uno de ellos. Soy una de esas personas que camina por la vereda de su barrio sin relojes de por medio, sin apuros por llegar a ningún lado. Estoy sin rutina obligada, ni horarios impuestos. Veo en los demás la “locura diaria” que antes regulaba mis tiempos. Siento el alivio de la “desintoxicación”. Entiendo y acepto que esta situación no debe postergarse en el tiempo, ya que considero mi obligación aportar económicamente a nuestra casa, pero mientras espero la oportunidad de reinsertarme (espero que no pase mucho tiempo) aprovecho esta suerte de “recreo” para ver y fundamentalmente observar cosas que antes por una u otra razón no podía.

La falta de rutina puede parecer deseable, pero hasta increíblemente puede resultar incómoda. Los demás se mueven dentro de un esquema que les obliga a producir, a generar cosas, valores, servicios, etc. Yo estoy fuera de esa cadena. No soy actualmente un eslabón productivo. Esto podría impactar en el ánimo de cualquiera. En mi caso, el tener claras las cosas ayuda en cierta forma a no caer en ese pozo. Establecerme ciertas “obligaciones” diarias autoimpuestas también contribuye a no terminar tirado en la cama, mirando el blanco techo del dormitorio.

Honestamente siento que se cerró una puerta, pero como dice el dicho, se puede abrir una ventana. Muy probablemente esto sea el inicio de un cambio, de una mejora. Nunca se sabe qué resulta una vez que la ruleta empezó a girar. ruleta-2

Y en más de un sentido, la han hecho girar por mí.

Mojones

Difícil es explicar las emociones. Y más aún cuando se tienen varias a la vez. Más todavía cuando todas te llueven sin que las esperes. Felizmente, puedo decir que las agradables superan a las otras. En estos últimos días he recibido las sucesivas confirmaciones de las personas previstas, algo que claramente me ayuda aún más a sostenerme firme y aguantar a que pase el chaparrón.

ajedrezHasta cierto punto, necesitamos rutinas. Necesitamos un cierto “orden” en nuestras vidas cotidianas que nos sirva a modo de contención, de marco donde poder apoyarnos para obtener la aparente estabilidad que nos permita sentir seguridad. Cuando te patean el tablero sin avisarte, al principio no sabés dónde cayeron las piezas, ni siquiera qué piezas tenés y cuáles te faltan. Luego vas “aterrizando”, vas acomodando de a poco lo más esencial, lo que sentís indispensable. Ahí ponés atención en cosas valiosas no materiales que tenés y que posiblemente pero no necesariamente, habías dado por supuestas.

He podido ver más nítidamente la calidad de personas que tengo cerca. Agradezco a la vida que me las haya acercado. Son un regalo que disfruto todos los días y que intento conservar lo más que pueda. No es que anteriormente no lo haya sabido, es que en momentos como éste, alguna bruma que puede formarse por la rutina diaria excesiva se disipa rápidamente.decision

Si bien la pintura está fresca, ya veo algunos colores que van apareciendo, y en general el cuadro es muy prometedor. Tengo claras mis metas cercanas y mis objetivos no han variado, lo que ha cambiado es la forma de alcanzarlos. Lo que ha surgido es una bifurcación que antes no estaba, a partir de la cual podrá venir algo mucho mejor, se renuevan las ilusiones, se despierta el entusiasmo.

Es por estas cosas que hoy por hoy estoy pasando un mojón. No es el primero, y probablemente no será el último. Y como todos, sumará algo a mi mochila, para continuar mi camino.


“Acá en Brasil, no hay problema…”

Una simple frase, casi escupida por un vendedor en un pequeño local de Lagoa en Florianópolis, me dejó pensando. Nunca podés saber de dónde salen los disparadores después de todo. Verónica estaba comprando una malla, buscaba entre todas las perchas del local y mientras yo esperaba sentado le dijo algo al vendedor, que provocó el comentario del título.

Luego confirmé la sospecha, el tema en cuestión era si la malla mostraba más de lo deseado o no, y el mensaje intrínseco en la respuesta fue: “Relajate, que acá no pasa nada.”

Parece una tontería. Sin embargo, me pregunté: “Y allá en Argentina… por qué sí pasa?” Porque sabemos bien que sí ocurre. Se sabe que nuestra sociedad reprime ciertos comportamientos y los califica de “inadaptados”. No estoy hablando de destruir nada, ni de andar desnudo por la calle, ni nada parecido, eso queda claro.

El tema es que se vive (mejor dicho, vivimos) en un clima constante de examen. Es un ambiente histérico enfermizo. Nos molesta que nos miren, pero miramos. Nos molesta que opinen sobre nosotros pero opinamos. Nos viven tomando examen. Y vivimos examinando. No hay forma de evitar caer en una tensión, que a la larga generalmente deriva en fricciones o choques. perro

 Hagan la prueba y entren a una pizzería o bar cualquiera en cualquier zona, pero vayan vestidos combinando un pantalón amarillo y una remera fucsia fosforescente. Simplemente con esos dos requisitos. Y luego a modo de experimento traten de registrar las diferentes reacciones.

Naturalmente, el que suscribe no sería capaz de aceptar el desafío, ni espero que Ustedes lo hagan. Apunto a otra cosa, el solo hecho de pensar en eso, seguramente les hizo dudar de hacerlo. Más allá de que finalmente se animen (y junten bastante coraje) y lo hagan.

En nuestra sociedad está tan arraigado ese tipo de control, que nuestras mentes ya moldeadas a través de los años, funcionan perfectamente como instrumento de represión.

zoomY el problema mayor que se puede percibir, es que muchas veces se está más pendiente de lo que hace el otro que de lo que hace uno, malgastando así muchísima energía aprovechable. Además de lograr un estado de relajación más saludable y placentero, que naturalmente provocaría que disfrutemos mucho más de lo que venga y no nos amarguemos la vida con pequeñeces.

No creo que nadie esté exento de haber caído en ese remolino, porque lamentablemente he escuchado discursos como ése en todos lados. Lo bueno y rescatable es que se puede resolver, imitando ejemplos ajenos que nos aporten algo positivo, y en este caso, nuestros vecinos “verde amarelhos” (que también tienen su buena carga de problemas, ni lo duden) constantemente nos indican el camino más conveniente para transitar en el tiempo que nos toque, que por otro lado, es BREVE.

 

ojo-2

Aprendamos entonces, a disfrutar con alegría sin ocuparnos del tristemente célebre “qué dirán”.

Relax…

Relax… y a otra cosa.

Nada más que decir, realmente. Solo esa palabrita alcanza para que el mensaje llegue. Silencio, solamente interrumpido por el ruido del mar, o de algún coche que cada tanto pasa. Qué más se puede pretender para el descanso? barra-da-lagoa-2009-blog

Este post ha surgido solamente desde el disfrute, que ojalá todos tuviéramos. Esta vez nos tocó a nosotros, bienvenido sea entonces.

Me tapó el agua

Me tapó el agua. Qué fea la sensación de ahogo. sumergido-1No quiero más eso. No quiero más sentir que no llego. Basta de andar apurado, de trabajar apurado, de hacer todo apurado. Apurado para qué, por favor?? Para tener más tiempo para seguir apurándome. Si sigo así voy a llegar temprano a mi entierro. Triste y lamentable. Y lo peor es que no me di cuenta. Los demás no tienen ni la culpa, ni la obligación de darse cuenta. Yo tengo ambas. Es mi culpa porque me apuran en la medida en que permito que me apuren. Si alguien me ofende una vez es su culpa, pero si me vuelve a ofender, sin dudas, yo soy el único responsable. Es mi obligación, porque una vez enterado, debo hacer algo para cambiarlo; si no lo hago, a llorar a la iglesia.

Lo que deba hacer, no quiero más hacerlo a las corridas. Lo quiero hacer a mis tiempos, lo quiero hacer bien. Y si no es así, bueno… entonces no lo hago. Si lo hago a mi modo, lo hago bien. Por otro lado, el resultado hablará acerca de mí. Si yo no respeto mis tiempos y mi manera… cómo puedo pretender que los demás vayan a hacerlo?? Ellos ven la imagen que yo les doy, no otra. Evidentemente, fallé en el mensaje. Fallé en proyectar una imagen correcta. imagen-propiaMe equivoqué en pretender que los demás adivinaran cómo me sentía. Mi malestar se trasluce en mi rostro, eso queda claro, pero las causas no son tan nítidas. Y esas causas son ahora el objetivo de mi energía, de mi esfuerzo. Pondré atención en mejorar mis fallas, para evitar situaciones que me pongan en el mismo camino erróneo de antes.

Sigo teniendo claras mis ideas, lo que ahora tengo más clara es la manera de plasmarlas en la práctica. Fallé en carecer de receptividad cuando interrelacionaba con alguien. La tensión me lleva a evitar contacto, a aislarme, y por ende a perder referencia y noción de la posición del otro. Es fea la sensación de ver los errores cometidos, a nadie le gusta. Pero es la única manera de corregirlos. Antes hay que verlos, entenderlos, comprender las causas, y modificar las condiciones que me llevaron a cometerlos.rostro

Nadie es perfecto “per se”, la perfección es un estilo. Es un modo de hacer las cosas, que no se mide por el resultado (porque en cualquier momento te podés equivocar) sino por la actitud. La actitud de siempre buscar mejorar, siempre buscar algo más que antes no tenías, para dar valor a lo que hacés y, de ese modo, darte valor a vos mismo. La actitud de no dormirse en los laureles cuando acertás, ni mortificarse al extremo cuando le pifiás. La actitud de avanzar, consciente y con la alegría de saber que el camino recorrido no fue en vano y sirve para dar pasos mejores y más firmes.

No tengo miedo a decir “me equivoqué”. Tengo miedo a que alguna vez me cueste poder decirlo.

Somos

Un compendio de emociones. Un conjunto de momentos. Muchas cosas más, seguramente. Somos lo que nos gusta y lo que nos gustaría. Somos un montón de virtudes y defectos. gotaUna interminable sucesión de recuerdos, algunos demasiado pesados para ser solamente recuerdos. Somos células unidas por una inexplicable pero maravillosa fuerza. Somos una gota en el océano. Somos alegrías y tristezas. Somos luchadores incansables en la selva. Que busca inagotablemente dominarnos, y que por momentos lo logra, aunque luego escapemos. Somos idealistas, eternos soñadores. Somos espectadores y protagonistas. corazon-cierreMuchas más veces que lo aconsejable, somos jueces. De lo ajeno naturalmente. El banquillo de los acusados es un lugar demasiado solitario para ser tolerable. Sin embargo, somos víctimas. De un sistema agobiante, invisible. De reglas perversas e insolentes. Pensá pero no hables. Hacé pero no hagas. Mostrá pero no muestres. Deseá pero no pretendas. Inifinitas contradicciones que ahuyentan el sentido. Interminables salvajadas que adormecen los sentidos. El peor callo es el que se forma alrededor del corazón. Ese no puede limarse. Ese no puede ignorarse.libro-abierto El día que dejamos de emocionarnos estamos muertos, aún estando vivos. Aún respirando no tendremos nuevos aires para avivar esa llama que nos mantiene atentos, que nos empuja a seguir probando. Somos lo que nos hicieron, y lo que hacemos. Como un libro que se escribe a medida que se recorren sus páginas. La pluma es nuestra, las hojas, nuestro camino. “El futuro es incierto, el final está siempre claro”.

Seamos.

Harto.

Convencete, hay que usar careta. Lo más sano es ponerse una máscara. mascara2De hecho recomendable es también usar algodón en los oídos. Si no usás alguna de esas dos cosas sos un “inadaptado” porque inevitablemente respondés. Tenés que ser hipócrita. No hay que responder, no seas terco. Siendo sincero no te fue muy bien que digamos. No recibiste el respaldo que esperabas (aunque por otra parte, sabemos que deberías haber recibido). Siendo sincero te ganaste una imagen totalmente distorsionada, quedando como el malo de la película. Hay que ser falluto, no seas cabeza dura.

Fijate alrededor tuyo, y pensá unos minutos… ¿A quién le va bien? Al hijo de puta que más hipócrita es. Al hijo de puta que más miente, ése que miente hasta durmiendo, ése que con tres palabras dice cuatro mentiras.

Aflojá, ¿ querés…? ¿Es que nunca vas a aprender las lecciones que has recibido? ¿Qué hace falta para que entiendas?

gritar-2Tenés que aprender a ser falso, a mentir mirando fijo a los ojos. Así te va a ir bien en la vida, así vas a progresar. No sirve ser honesto,  ¿a quién crees que le importa que des lo mejor de vos para que las cosas salgan lo mejor posible?

Obstinado, eso es lo que sos. Orgulloso, también. ¿Pensás que le vas a enseñar a esos que vos ya sabés a comportarse como corresponde?

No seas cabezón, haceme caso y la vas a pasar mejor. Abrite, hacete a un lado, y sobre todo, careta. Siempre careta. Siempre sonrisa. “Está todo ok”, tenés que decir. Eso es lo que a la gente le gusta escuchar. No las verdades que vos querés que escuchen. Eso no lo escuchan. Eso no sirve. Nadie quiere oler la mierda, entendelo de una buena vez.

¿ O te pensás que vas a cambiar a alguien, que vas a hacer alguna diferencia?

Buscá la que más te guste, elegí la que mejor te quede y no te la saqués más. Que no se note lo que en realidad pensás. Que nadie lo note. Y callate… por favor, callate. Dejá de decir comentarios agudos, que después te vuelven como cuchillos voladores. Si mostrás inteligencia, generás rencor. Si mostrás ganas de hacer bien las cosas, generás enemigos. Te llueven las quejas, los problemas.enemigo-2

El único que se hace mala sangre, sos vos.

Y para qué ???