(Cómo esquivar la metralla…)
Si bien el título parece un tanto sangriento… lamentablemente para continuar, es necesario coincidir en el hecho de que concurrir hoy día a un sitio de trabajo, se asemeja mucho a ir a una guerra. Evidentemente, esto es una licencia literaria, ya que ni supongo plantearme comparación alguna con una guerra real, sería una falta de respeto total. No obstante, podré elaborar algunas premisas que el lector estará en situación de decidir si son correctas o no. Me permito advertir que los negocios empresariales fácilmente son estudiados mediante metáforas y alusiones relativas al ejército y su operatividad en el transcurso de una guerra.
En una guerra, los participantes generalmente sufren algún menor o mayor daño psicológico. En un trabajo, también (Y si en este instante están diciendo: “A mi eso no me pasa”, piensenlo mejor…).
En una guerra, existen “casualties of war” o “bajas de guerra”. En un trabajo, en cierto modo, también.
En una guerra, existen diferentes conceptos como objetivos, metas, jerarquías, cadena de mando, división del trabajo, obediencia, delegación de autoridad, etc. En un trabajo, aunque no lo vean claramente, también.
En una guerra, existen elementos externos no controlables (clima, terreno, aliados, enemigos, etc.). En un trabajo, también (ambiente ecónomico, mercado general y particular,
proveedores, clientes, competencia, etc.).
En una guerra, existen traiciones, alianzas, pactos, crímenes y noblezas. A que no saben qué… en un trabajo, también.
El propósito de este preámbulo es transcribir algunas sugerencias, no para lograr ser un triunfador en los negocios (de hecho yo no lo he logrado) sino simplemente para sobrevivir a las explosiones.
Veamos:
- No viva para trabajar, sino trabaje para vivir. Esta simple propuesta puede salvarle la vida.
- Respete el trabajo hecho (propio o ajeno). No creo que le resulte gracioso que tomen a la ligera lo que a Ud. le costó esfuerzo, o que mientras Ud. está en plena faena, alguien cerca suyo esté a las carcajadas.
- Mantenga la mente abierta a las ideas nuevas. Recuerde que pueden venir de CUALQUIER persona. No tenga prejuicios sobre ello.
- No corrija a su jefe en público. Dé por seguro que en cuanto pueda se lo harán pagar.
- Aprenda a escuchar, no simplemente a esperar que el otro termine de hablar. VUELVA A LEER ESTE PUNTO, hágame caso.
- Aprenda a leer. Considere esto una continuación del punto anterior. No alcanza con pasar los ojos sobre el texto, créame.
- La información es poder. Aprenda este concepto y utilícelo a su favor.
- El mejor remedio contra el stress, es la risa. Comprobado en innumerables ocasiones.
- Piense. Aunque sea la más difícil de las tareas, le puedo asegurar que le va a ahorrar tiempo y muchos recursos.
- Los problemas del trabajo, SE QUEDAN EN EL TRABAJO. Los problemas del hogar, SE QUEDAN EN EL HOGAR.
- Escriba todo. A las palabras se las lleva el viento.
- Si utiliza una PC, GUARDE.
- No espere felicitaciones por el trabajo bien hecho, pero sí críticas por sus errores. Esto es una constante, vaya donde vaya. Acéptelo y encontrará alivio.
- No intente impresionar a nadie trabajando durante su horario de almuerzo. Probablemente nadie lo note ya que, obviamente, estarán almorzando.
- Respete los horarios de descanso durante la jornada de trabajo, y no hable de trabajo durante ellos. Dejan de ser descanso en el momento en que abre la boca.
- Recuerde que siempre está a tiempo de callar, pero nunca podrá volver a atrás lo dicho.
- Evite quejarse todo el tiempo. Piense un momento en alguien que se queje constantemente y trate de imaginarse qué sentiría si lo vieran como a esa persona.
- En el mundo laboral, los malos no son castigados ni los buenos premiados. El concepto de justicia, NO EXISTE.
- La creatividad es la mejor herramienta para combatir la monotonía.
- La curiosidad es la mejor herramienta para mantenerse actualizado.